Para lubricar las piezas móviles de un motor cuando el mismo está en funcionamiento. El aceite lubricante disminuye el desgaste, aumentando la vida útil del motor. Imagine por ejemplo, cada pistón moviéndose dentro del cilindro correspondiente cuando un motor gira a 3.000 revoluciones por minuto, o sea cuando en cada segundo el pistón sube y baja 50 veces. Si no existiera un aceite lubricante entre el pistón y la pared del cilindro, las dos piezas se fundirían y el motor dejaría de funcionar.
Esta información se encuentra en el manual de propietario del vehículo y depende de la marca y el modelo del mismo. El intervalo de tiempo entre los cambios se debe disminuir si el vehículo funciona en condiciones desfavorables (caminos de tierra, congestionamientos, arranque y pare, etc.) Si su vehículo transita poco, se recomienda cambiar el aceite lubricante del motor cada seis meses. Se recomienda también que con cada cambio se debe también sustituir el filtro de aceite.
Durante el proceso de lubricación de un motor el aceite es sometido a altas temperaturas y a contaminaciones inherentes al uso. Estos dos factores hacen que el lubricante pierda sus propiedades originales y como consecuencia su capacidad de lubricar. Esto aumenta la tasa de desgaste de las piezas del motor, reduciendo su vida útil.
Todo motor durante su funcionamiento consume aceite, en condiciones normales este consumo es balanceado con el pasaje de combustible al cárter, razón por la cual no se llega a observar variación apreciable en el nivel de aceite. No obstante, la necesidad de constante reposición por encima de lo normal puede indicar que hay pérdidas o desgaste excesivo de los componentes del motor. En este caso, es mejor llevar el auto a su mecánico de confianza y ver cual es el problema.
No, porque en ese caso la lubricación será siempre realizada con aceite contaminado por las impurezas resultantes del funcionamiento del motor. Esto acelera el desgaste de las piezas.
Se debe evitar, ya que cada marca de lubricante tiene su propia formulación. Hacer una mezcla de aceites de diferentes marcas es una solución indicada solamente para situaciones de emergencia. En caso de ser necesario, se recomienda hacer la mezcla entre aceites de la misma clasificación de calidad.
El aceite mineral es obtenido por medio de la destilación y refinamiento del petróleo crudo. El aceite sintético es obtenido a partir de procesos químicos de manera de generar un producto que permite una mayor duración en servicio con un nivel de performance igual o superior al aceite mineral.
El lubricante más adecuado es aquel que cumple con las especificaciones mínimas requeridas por el fabricante del vehículo, en cuanto a calidad y viscosidad. Ambos parámetros tienen clasificaciones propias (API, SAE). En el caso de no contar con la información del fabricante se recomienda usar las mejores clasificaciones disponibles en el mercado.
No. Usar un aceite lubricante de clasificación superior al recomendado es beneficioso para la lubricación, pero no elimina la necesidad de respetar los plazos de cambio que usted encuentra en el manual del propietario de su auto.